Realidad virtual para vender barcos: notas de dos ferias
Llevamos nuestro configurador de yates en realidad virtual a Navalia y al Valencia Boat Show. Lo que resuelve, lo que no sustituye y lo que aprendimos en el stand.

En Navalia 2024 la demo funcionaba así: el visitante se ponía las gafas, aparecía dentro de una embarcación y le pedía en voz alta al asistente que cambiara un mueble o un material. Lo veía cambiar al momento. No le enseñábamos un plano ni un render: estaba dentro de un yate que todavía no se había construido. Desde entonces hemos llevado nuestro configurador 3D de yates en realidad virtual a dos ferias. Esto es lo que hace, lo que no hace y lo que aprendimos.
Navalia 2024
Fue a finales de mayo, en el espacio que Navalia reservó para empresas nuevas del sector. Llevamos un recorrido en realidad virtual por el interior de una embarcación, con un asistente por voz para cambiar muebles y materiales. Era una primera versión, y la presentamos como tal. En 2026 volvimos a Navalia con el configurador ya en producción.
Valencia Boat Show
En octubre de 2024 estuvimos en la Marina de Valencia, en la decimoquinta edición del Valencia Boat Show: tres días, más de 26.000 visitantes, astilleros, motores, mantenimiento y servicios. Llevamos renders, el configurador 3D y el tour en realidad virtual. Al usar las tres cosas en el mismo stand vimos para qué sirve cada una: el render hace que la gente se pare, el configurador sirve para enseñar las opciones y las gafas, para que entiendan el espacio.

Lo que la realidad virtual resuelve
En una pantalla, el configurador muestra el yate desde fuera y al tamaño de un monitor. Para muchas decisiones es suficiente. Pero las que más pesan al comprar un barco (cuánto espacio hay, la altura, la distancia entre cubiertas, cómo se ve un material de cerca) solo se pueden tomar bien a bordo. Y si el barco todavía no existe, no hay dónde subir.
Con las gafas sí. El cliente entra en el yate, lo recorre a escala real y cambia cascos, acabados y equipamiento viendo el resultado a su alrededor. Es el configurador 3D de yates en realidad virtual que desarrollamos a partir del Kumbra Yachts Studio, con los mismos modelos, las mismas opciones y las mismas reglas de compatibilidad. Esto es importante: lo que alguien configura en el stand se puede fabricar tal cual.
Lo que no sustituye
Esto lo aprendimos en la feria.
- Al configurador web. La web es donde el cliente configura desde casa y donde el comercial comparte un enlace. Las gafas son para el stand y el showroom. Como los dos salen de los mismos archivos, mantener uno es mantener los dos.
- A la persona del stand. Una sesión con gafas es individual y dura unos minutos. Alguien tiene que acompañarla, explicar qué se puede tocar y escuchar lo que pregunta el visitante. Lo que la gente comenta mientras está dentro del yate es la información más útil que nos llevamos de una feria.
- A los renders. Un render se puede enviar, imprimir y publicar; una sesión de realidad virtual, no. Como salen de los mismos modelos, no hay que elegir entre una cosa y otra.
Qué hace falta para tenerlo
Los modelos 3D de la embarcación (mejor si son los del CAD del astillero) y la lista de opciones con sus reglas. Si ya tenéis un configurador web, la realidad virtual es una fase más, no un proyecto nuevo. Si no lo tenéis, hacemos las dos cosas sobre los mismos modelos.
Lo que hacemos para astilleros y marcas náuticas está en la página de naval y marítimo, y el configurador en detalle en la de configuradores 3D de yates.